Ya solo falta un mes para que salga a la venta mi nueva traducción de Liu Cixin.
«La esfera luminosa» es la historia de una obsesión. Cuenta la vida de un chico estudioso y retraído que una noche de recia tormenta, justo en el momento de soplar las catorce velas de su tarta de cumpleaños, presencia cómo un rayo con forma de globo se cuela en la casa, flota hasta sus padres y los fulmina.
Traumatizado y atormentado por lo sucedido, el chico (del cual solo sabemos el apellido, un común y corriente «Chen») decide entregarse en cuerpo y alma a tratar de esclarecer el misterio que rodea al fenómeno natural de las esferas luminosas. ¿Estará desperdiciando su vida en una búsqueda infructuosa?

A partir de hoy, durante esta recta final hasta la fecha de publicación del libro, voy a ir comentando cosas. Empezaré contándoos que los lectores fieles tendrán el placer de reencontrarse con cierto personaje que ya aparecía en «El problema de los tres cuerpos» y «El bosque oscuro». En un curioso juego de palabras difícil de traducir (ejem), los fans chinos lo apodan «el sextante»… por el hecho de que aparece en seis de los libros que aquel lleva escritos. ¿Sabéis de quién hablo? ¿Y si os digo que es un entrañable genio de carácter excéntrico? Próximamente, la solución.