1. Muchos chinos no protestan porque si lo hacen desaparecerán del mapa

    — Qiu Xiaolong (1953), escritor de novela negra afincado en Estados Unidos de gira por España, recordando la triste realidad de millones de compatriotas.

  2. El 6 de noviembre Fantascy Libros publicará Terra Nova 3, tercer volumen de su exitosa antología de ciencia-ficción contemporánea. Lo saco a colación porque el volumen en cuestión incluirá un relato de 劉慈欣 Liu Cixin traducido por servidor. 

    El 6 de noviembre Fantascy Libros publicará Terra Nova 3, tercer volumen de su exitosa antología de ciencia-ficción contemporánea. Lo saco a colación porque el volumen en cuestión incluirá un relato de 劉慈欣 Liu Cixin traducido por servidor. 

  3. Aprovechando que África Vidal menciona la traducción que Gabriel López Guix hizo de A Concise Chinese-English Dictionary for Lovers de Xiaolu Guo en la revista El Trujamán recupero aquí mi reseña del original:
La protagonista de esta novela se hace llamar Z. Es una joven china recién llegada a Londres cuyos padres la han mandado allí para que aprenda inglés. Eso es lo que, diccionario en mano, se propone hacer durante el año que dura su visado. Enseguida conoce a un hombre con quien empieza a vivir y establece una relación que ella califica de amorosa.

Sorry of my English.

Ya desde esta primera frase introductoria quedan claras dos cosas: Primero, que el inglés de la chica deja mucho que desear. Segundo, y aún más importante, que la autora se va a servir de ello, no sólo para hacernos reír (como en este caso anterior o como cuando confunde «fizzy water» con «filthy water») sino también para provocarnos reflexiones más profundas de lo que en un principio pudiera parecer:

“Ms Zh-u-ang, you have to learn when to use I as the subject and when to use me as the object!”
Mrs Margaret speaking Queen’s English to me.
So I have two mes? According to Mrs Margaret, one is subject I one is object I? But I only one I. Unless Mrs Margaret talking about incarnation or after life.

La novela está dividida en meses y transcurre a lo largo de un año, de febrero a febrero. Cada mes está subdividido en múltiples capítulos de pocas páginas que siempre comienzan con la definición de una palabra. Esto, junto a su brevedad de la inserción de dibujos y fragmentos manuscritos hace que sea un libro de esos que se leen de un tirón.
Por desgracia, debo decir que la experiencia no acaba resultando del todo satisfactoria, y eso que lo tenía todo a su favor para convertirse en una lectura fantástica: Desde la originalidad del formato al hallazgo de la voz narradora, se prometía como una manera fresca de abordar una historia de amor intercultural. Pero lo que falla es eso, que aun conteniendo infinidad de muy agudas observaciones camufladas bajo los supuestos errores lingüísticos de Z, la historia que se supone deben apuntalar ni llega ni llena.
El título lleva a engaño, pues habla de «enamorados» cuando en realidad el libro no contiene nada que se parezca a una historia de amor. La de Z y su amante, un hombre bohemio veinte años mayor que ella, es una relación fría y deprimente, sórdida incluso, con la que cuesta mucho simpatizar. Sólo tienen en común el sexo (mecánico y desapasionado), cierta cinefilia (en diferente grado) y, principalmente, el hecho de compartir un mismo espacio físico al mismo tiempo. Sus conversaciones son más alegoría de un diálogo de ideas entre oriente y occidente que interacciones creíbles.
Ese es, en mi opinión, el fallo de la novela. A tanta observación ingeniosa le acaba faltando corazón.
Quizás también habría que hacer una advertencia: Aunque el hecho de desconocer la lengua china no exima de poder disfrutarla, es verdad que sólo aquellos lectores que dominen el chino además del inglés en el que está escrito el libro llegarán a apreciar completamente ese aspecto y podrán verle la gracia a los juegos de palabras («Big Stupid Clock» para referirse al Big Ben) o reconocer las referencias a proverbios antiguos («Are you waiting for rabbits to knock themselves out on trees?»).
A CONCISE ENGLISH-CHINESE DICTIONARY FOR LOVERS, de 郭小橹 Xiaolu Guo. Vintage Books (2008), 368 páginas. ISBN-13: 978-0099501473. Traducción directa del inglés al español de Gabriel López Guix disponible aquí.

    Aprovechando que África Vidal menciona la traducción que Gabriel López Guix hizo de A Concise Chinese-English Dictionary for Lovers de Xiaolu Guo en la revista El Trujamán recupero aquí mi reseña del original:

    La protagonista de esta novela se hace llamar Z. Es una joven china recién llegada a Londres cuyos padres la han mandado allí para que aprenda inglés. Eso es lo que, diccionario en mano, se propone hacer durante el año que dura su visado. Enseguida conoce a un hombre con quien empieza a vivir y establece una relación que ella califica de amorosa.

    Sorry of my English.

    Ya desde esta primera frase introductoria quedan claras dos cosas: Primero, que el inglés de la chica deja mucho que desear. Segundo, y aún más importante, que la autora se va a servir de ello, no sólo para hacernos reír (como en este caso anterior o como cuando confunde «fizzy water» con «filthy water») sino también para provocarnos reflexiones más profundas de lo que en un principio pudiera parecer:

    “Ms Zh-u-ang, you have to learn when to use I as the subject and when to use me as the object!”

    Mrs Margaret speaking Queen’s English to me.

    So I have two mes? According to Mrs Margaret, one is subject I one is object I? But I only one I. Unless Mrs Margaret talking about incarnation or after life.

    La novela está dividida en meses y transcurre a lo largo de un año, de febrero a febrero. Cada mes está subdividido en múltiples capítulos de pocas páginas que siempre comienzan con la definición de una palabra. Esto, junto a su brevedad de la inserción de dibujos y fragmentos manuscritos hace que sea un libro de esos que se leen de un tirón.

    Por desgracia, debo decir que la experiencia no acaba resultando del todo satisfactoria, y eso que lo tenía todo a su favor para convertirse en una lectura fantástica: Desde la originalidad del formato al hallazgo de la voz narradora, se prometía como una manera fresca de abordar una historia de amor intercultural. Pero lo que falla es eso, que aun conteniendo infinidad de muy agudas observaciones camufladas bajo los supuestos errores lingüísticos de Z, la historia que se supone deben apuntalar ni llega ni llena.

    El título lleva a engaño, pues habla de «enamorados» cuando en realidad el libro no contiene nada que se parezca a una historia de amor. La de Z y su amante, un hombre bohemio veinte años mayor que ella, es una relación fría y deprimente, sórdida incluso, con la que cuesta mucho simpatizar. Sólo tienen en común el sexo (mecánico y desapasionado), cierta cinefilia (en diferente grado) y, principalmente, el hecho de compartir un mismo espacio físico al mismo tiempo. Sus conversaciones son más alegoría de un diálogo de ideas entre oriente y occidente que interacciones creíbles.

    Ese es, en mi opinión, el fallo de la novela. A tanta observación ingeniosa le acaba faltando corazón.

    Quizás también habría que hacer una advertencia: Aunque el hecho de desconocer la lengua china no exima de poder disfrutarla, es verdad que sólo aquellos lectores que dominen el chino además del inglés en el que está escrito el libro llegarán a apreciar completamente ese aspecto y podrán verle la gracia a los juegos de palabras («Big Stupid Clock» para referirse al Big Ben) o reconocer las referencias a proverbios antiguos («Are you waiting for rabbits to knock themselves out on trees?»).

    A CONCISE ENGLISH-CHINESE DICTIONARY FOR LOVERS, de 郭小橹 Xiaolu Guo. Vintage Books (2008), 368 páginas. ISBN-13: 978-0099501473. Traducción directa del inglés al español de Gabriel López Guix disponible aquí.

  4. Acabo de enterarme gracias a esta entrevista a 閻連科 Yan Lianke de que su《丁莊夢》«El sueño de la aldea Ding» lleva publicado en España desde septiembre del año pasado y por eso he decidido recuperar la reseña que hice del libro en mi antiguo blog.
Mi reseña, como siempre, es de la obra original en chino, pero tengo el placer de decir que por lo que leo en este fragmento [PDF] la traducción directa del chino de Belén Cuadra Mora —traductora de la que no había leído nada hasta el momento— recrea con gran soltura la belleza de la prosa del autor. ¡Bravo!
La reseña:
Ha llovido mucho desde aquellos días en los que Yan Lianke se ganaba la vida escribiendo alabanzas al comunismo para los panfletos del Ejército de Liberación Popular. El ahora catedrático del Instituto de Literatura de la Universidad del Pueblo de Pekín es también un valiente escritor de pluma incisiva acostumbrado a vérselas con la censura. Todo por el simple hecho de cumplir con aquel deber que Lu Xun 魯迅 dijo es propio de todo escritor: el de responder y oponerse al sufrimiento humano.
«El sueño de la aldea Ding» pone sobre la mesa la tragedia de la proliferación del sida en la China rural. Tiene por inspiración aquel gran escándalo que hubo en los noventa cuando se supo que miles de campesinos de la provincia de Henan habían quedado infectados por el virus del VIH tras formar parte de un programa de venta de sangre promovido por las autoridades que reutilizaba jeringuillas y distribuía plasma contaminado.
El narrador, Xiao Qiang, es un niño de doce años que acaba de morir por comerse un tomate envenenado. Desde el más allá nos cuenta que ha sido víctima de una venganza dirigida contra su padre, un cargo regional del Partido que hizo su agosto convenciendo a los campesinos de que vendieran su sangre en ingentes cantidades. El padre no sólo elude toda responsabilidad ante los contagios, sino que cuando los vecinos comienzan a caer como moscas tiene la desfachatez de reorientar su actividad comercial y apuntarse al más lucrativo negocio de la venta de ataúdes. De mucha mejor catadura es el abuelo, que se siente profundamente culpable y quiere que sus dos hijos (el padre de Xiao Qiang y también su tío, igualmente beneficiado por el boom de la venta de sangre) se inclinen delante de todo el pueblo y pidan perdón formalmente para limpiar el nombre de la familia.
A medida que la población va diezmando reconvierten la escuela en un centro de cuarentena. Es el escenario principal donde se desarrollará una gran variedad de historias humanas. No sólo las trágicas historias de la familia de Xiao Qiang, sino también las del variopinto grupo de habitantes del pueblo, que van desde lo mezquino (Hay robos y hay venganzas, hay un marido empeñado en contagiar a su mujer para que ésta no pueda volver a casarse una vez haya muerto él) a lo conmovedor (El anciano que no quiere morir sin cumplir cierta promesa que le hizo a su esposa, la formación de una pareja en circunstancias tan terribles). Historias que ilustran cómo la codicia por el dinero y el poder puede hacernos perder de vista los valores más fundamentales; que conforman una clara alegoría del rumbo hacia el que el desarrollo más descarnado parece estar encaminando a China.
Aunque el autor ha manifestado sentirse insatisfecho por el resultado final de la obra (Según afirma, cometió el error de querer facilitarles demasiado el trabajo a los censores y él mismo se aplicó la tijera de una manera que ahora juzga excesiva: Redujo el ámbito de la novela a un solo pueblo, evitó toda mención de los líderes de más alto rango, renunció a una grotesca subtrama política en la que China malintencionadamente canalizaba en tuberías la sangre contaminada…), para mí es lo mejor que ha escrito Yan Lianke hasta la fecha.
La miseria y la pena no terminan de dar cuartel en toda la novela, pero también deja espacio para el lirismo más hermoso; en especial cuando se describe el paisaje o los sueños que suele tener el abuelo. Se notan los tres años que pasó investigando el tema en Henan, su provincia natal (Para lo cual se hizo pasar por asistente de antropólogo y bajo esa falsa identidad visitó los pueblos de la zona que fueron más afectados por la epidemia).
Lo más importante del libro, más allá de la experiencia literaria, es que llama nuestra atención sobre un problema que, aún a día de hoy, según varias organizaciones en favor de los derechos humanos el gobierno chino sigue queriendo silenciar. Lu Xun estaría orgulloso.
丁莊夢 DREAM OF DING VILLAGE, de 閻連科 Yan Lianke. Rye Field Publications (2006), 352 páginas. ISBN: 9861730605. Traducción directa del chino al español de Belén Cuadra disponible aquí.

    Acabo de enterarme gracias a esta entrevista a 閻連科 Yan Lianke de que su《丁莊夢》«El sueño de la aldea Ding» lleva publicado en España desde septiembre del año pasado y por eso he decidido recuperar la reseña que hice del libro en mi antiguo blog.

    Mi reseña, como siempre, es de la obra original en chino, pero tengo el placer de decir que por lo que leo en este fragmento [PDF] la traducción directa del chino de Belén Cuadra Mora —traductora de la que no había leído nada hasta el momento— recrea con gran soltura la belleza de la prosa del autor. ¡Bravo!

    La reseña:

    Ha llovido mucho desde aquellos días en los que Yan Lianke se ganaba la vida escribiendo alabanzas al comunismo para los panfletos del Ejército de Liberación Popular. El ahora catedrático del Instituto de Literatura de la Universidad del Pueblo de Pekín es también un valiente escritor de pluma incisiva acostumbrado a vérselas con la censura. Todo por el simple hecho de cumplir con aquel deber que Lu Xun 魯迅 dijo es propio de todo escritor: el de responder y oponerse al sufrimiento humano.

    «El sueño de la aldea Ding» pone sobre la mesa la tragedia de la proliferación del sida en la China rural. Tiene por inspiración aquel gran escándalo que hubo en los noventa cuando se supo que miles de campesinos de la provincia de Henan habían quedado infectados por el virus del VIH tras formar parte de un programa de venta de sangre promovido por las autoridades que reutilizaba jeringuillas y distribuía plasma contaminado.

    El narrador, Xiao Qiang, es un niño de doce años que acaba de morir por comerse un tomate envenenado. Desde el más allá nos cuenta que ha sido víctima de una venganza dirigida contra su padre, un cargo regional del Partido que hizo su agosto convenciendo a los campesinos de que vendieran su sangre en ingentes cantidades. El padre no sólo elude toda responsabilidad ante los contagios, sino que cuando los vecinos comienzan a caer como moscas tiene la desfachatez de reorientar su actividad comercial y apuntarse al más lucrativo negocio de la venta de ataúdes. De mucha mejor catadura es el abuelo, que se siente profundamente culpable y quiere que sus dos hijos (el padre de Xiao Qiang y también su tío, igualmente beneficiado por el boom de la venta de sangre) se inclinen delante de todo el pueblo y pidan perdón formalmente para limpiar el nombre de la familia.

    A medida que la población va diezmando reconvierten la escuela en un centro de cuarentena. Es el escenario principal donde se desarrollará una gran variedad de historias humanas. No sólo las trágicas historias de la familia de Xiao Qiang, sino también las del variopinto grupo de habitantes del pueblo, que van desde lo mezquino (Hay robos y hay venganzas, hay un marido empeñado en contagiar a su mujer para que ésta no pueda volver a casarse una vez haya muerto él) a lo conmovedor (El anciano que no quiere morir sin cumplir cierta promesa que le hizo a su esposa, la formación de una pareja en circunstancias tan terribles). Historias que ilustran cómo la codicia por el dinero y el poder puede hacernos perder de vista los valores más fundamentales; que conforman una clara alegoría del rumbo hacia el que el desarrollo más descarnado parece estar encaminando a China.

    Aunque el autor ha manifestado sentirse insatisfecho por el resultado final de la obra (Según afirma, cometió el error de querer facilitarles demasiado el trabajo a los censores y él mismo se aplicó la tijera de una manera que ahora juzga excesiva: Redujo el ámbito de la novela a un solo pueblo, evitó toda mención de los líderes de más alto rango, renunció a una grotesca subtrama política en la que China malintencionadamente canalizaba en tuberías la sangre contaminada…), para mí es lo mejor que ha escrito Yan Lianke hasta la fecha.

    La miseria y la pena no terminan de dar cuartel en toda la novela, pero también deja espacio para el lirismo más hermoso; en especial cuando se describe el paisaje o los sueños que suele tener el abuelo. Se notan los tres años que pasó investigando el tema en Henan, su provincia natal (Para lo cual se hizo pasar por asistente de antropólogo y bajo esa falsa identidad visitó los pueblos de la zona que fueron más afectados por la epidemia).

    Lo más importante del libro, más allá de la experiencia literaria, es que llama nuestra atención sobre un problema que, aún a día de hoy, según varias organizaciones en favor de los derechos humanos el gobierno chino sigue queriendo silenciar. Lu Xun estaría orgulloso.

    丁莊夢 DREAM OF DING VILLAGE, de 閻連科 Yan Lianke. Rye Field Publications (2006), 352 páginas. ISBN: 9861730605. Traducción directa del chino al español de Belén Cuadra disponible aquí.

  5. Una parte de la población acepta las mentiras del régimen y otra solamente finge hacerlo, pero conforme pasa el tiempo esta distinción se vuelve cada vez menos importante. En ambos casos, el individuo mira por su interés y trata de encajar en la sociedad «normal». Al final, como dice Rowena He, China se queda con «una generación incapaz de ni tan siquiera concebir una sociedad cuyos jóvenes se sacrifiquen por unos ideales».

    — Perry Link (1944), profesor emérito de estudios de Asia oriental de la Universidad de Princeton y coeditor y traductor de «The Tiananmen Papers», en este artículo sobre el 25 aniversario de la masacre.

  6. Resulta irónico que las palabras utilizadas horas después de los hechos por las autoridades chinas fuesen prácticamente idénticas a las utilizadas por los países del Pacto de Varsovia para justificar la invasión de Checoslovaquia en agosto de 1968 y la destitución de Dubcek, secretario general del partido. En ambos casos se ha logrado “una gran victoria” y se ha aplastado la “revuelta contrarrevolucionaria”. No hay cosa que nos produzca mayor dolor, a aquellos que hemos dedicado una parte de nuestra vida a luchar por cambiar una sociedad que no nos gusta, que ser conscientes de la falsedad que encierran tales afirmaciones.

    — Enrique Curiel (1947-2011), político de izquierdas y profesor, en «Matanza en Tiananmen», artículo de opinión publicado en El País el 7 de junio de 1989.

  7. Tal día como hoy, en 1989, tropas armadas y centenares de vehículos militares blindados entraron en Pekín y vaciaron las calles de manifestantes pro democracia de la forma más violenta y contundente. Veinticinco años después, aquella icónica imagen del héroe anónimo con dos bolsas de plástico haciendo frente a los tanques ha dado la vuelta al mundo y es instantáneamente reconocible… menos en la propia China. En "The People’s Republic of Amnesia: Tiananmen Revisited" la periodista Louisa Lim explica el cuarto de siglo de férrea censura que siguió a la masacre y sigue el rastro de los muertos, detenidos y desaparecidos.

    Tal día como hoy, en 1989, tropas armadas y centenares de vehículos militares blindados entraron en Pekín y vaciaron las calles de manifestantes pro democracia de la forma más violenta y contundente. Veinticinco años después, aquella icónica imagen del héroe anónimo con dos bolsas de plástico haciendo frente a los tanques ha dado la vuelta al mundo y es instantáneamente reconocible… menos en la propia China. En "The People’s Republic of Amnesia: Tiananmen Revisited" la periodista Louisa Lim explica el cuarto de siglo de férrea censura que siguió a la masacre y sigue el rastro de los muertos, detenidos y desaparecidos.

  8. Por esa lógica del Gobierno, también yo he cometido el delito de “buscar brega y alimentar la confrontación”. Voy a ir a entregarme.

    — El siempre osado Murong Xuecun (1974) en este artículo de opinión del NYT sobre la represión previa al próximo aniversario de la matanza de Tiananmen.

  9. Aquí os dejo la espectacular portada de la edición en hebreo de《金山》«El Sueño de la Montaña del Oro», la primera novela que traduje.

    Aquí os dejo la espectacular portada de la edición en hebreo de《金山》«El Sueño de la Montaña del Oro», la primera novela que traduje.

  10. ”Baijiu: The Essential Guide to Chinese Spirits“ de Derek Sandhaus. Todo lo que usted siempre quiso saber sobre las bebidas espirituosas chinas pero nunca se atrevió a preguntar…

    ”Baijiu: The Essential Guide to Chinese Spirits“ de Derek Sandhaus. Todo lo que usted siempre quiso saber sobre las bebidas espirituosas chinas pero nunca se atrevió a preguntar…